loader image

Participé de la audiencia pública por el proyecto Cerro Punta Negra convencido de que Mendoza necesita dar un debate maduro sobre su desarrollo y sobre cómo aprovechar de manera responsable el enorme potencial que tiene su cordillera.

Este proyecto propone un desarrollo turístico en la zona de Los Chacayes, en Tunuyán, dentro del área natural protegida Manzano–Portillo de Piuquenes. La iniciativa contempla infraestructura turística de montaña, senderos, servicios para visitantes y un pequeño aprovechamiento hidroeléctrico asociado.

Más allá de las características técnicas de esta iniciativa, lo que está en juego es algo más profundo: la capacidad de Mendoza para analizar proyectos de desarrollo sin prejuicios y con responsabilidad institucional.

“Mendoza no puede renunciar a discutir su desarrollo. Cada proyecto debe analizarse con seriedad, con información técnica y dentro de las reglas institucionales”.

Desarrollo y ambiente: un equilibrio posible

El debate en torno a Cerro Punta Negra refleja una discusión más amplia que atraviesa a la provincia desde hace años: cómo combinar el cuidado del ambiente con la necesidad de generar crecimiento económico, inversión y empleo.

Estoy convencido de que proteger el ambiente es una prioridad para Mendoza. Nuestra identidad, nuestra economía y nuestra calidad de vida dependen en gran medida de nuestros recursos naturales.

Pero también creo que la provincia necesita generar nuevas oportunidades de desarrollo.

El desafío no es elegir entre desarrollo o ambiente. El desafío es encontrar el equilibrio entre ambos.

Ese equilibrio se construye evaluando cada proyecto con rigor técnico, escuchando todas las posiciones y respetando los procedimientos institucionales previstos por la legislación ambiental.

Discutir el potencial de la cordillera

Mendoza tiene un enorme potencial vinculado a su cordillera: turismo de montaña, energía y distintas actividades productivas que pueden generar oportunidades para la provincia.

Negarse a discutir esos proyectos o reducir el debate a posiciones extremas muchas veces impide analizar con profundidad las oportunidades y los desafíos que tenemos por delante.

“Nuestra provincia tiene un enorme potencial en la cordillera. La discusión no es si debatimos estos proyectos o no, sino cómo los analizamos con responsabilidad”.

Por eso creo que iniciativas como Cerro Punta Negra deben ser evaluadas con seriedad, con información técnica y con una mirada estratégica sobre el futuro de Mendoza.

Un mensaje para el futuro de Mendoza

El debate que se abrió en torno a este proyecto no es solamente sobre una obra puntual. Es parte de una discusión más amplia sobre qué modelo de desarrollo quiere construir Mendoza hacia adelante.

Mi convicción es clara: Mendoza necesita discutir su futuro sin prejuicios, con reglas claras, con instituciones fuertes y con un compromiso real con el cuidado del ambiente.

Animarnos a dar esos debates con seriedad es, también, una forma de pensar el futuro de nuestra provincia.

Mi intervención en la audiencia pública