Junto a otros legisladores yu funcionarios provinciales recorrí la planta de Potasio Río Colorado en Malargüe, uno de los proyectos más relevantes del desarrollo productivo de Mendoza.
Recorrer el predio y observar de primera mano la infraestructura existente deja una conclusión clara: estamos frente a un activo estratégico que la provincia no puede desaprovechar. La dimensión del proyecto original de Vale, que lamentablemente quedó trunco, evidencia la magnitud de la oportunidad que tenemos por delante.
De un proyecto inconcluso a una nueva oportunidad
He podido comprobar in situ la dimensión del proyecto Vale que lamentablemente quedó trunco y queda claro que se va a convertir en un activo estratégico para la provincia y para el departamento de Malargüe.
Pero el desafío actual no es simplemente retomar lo que quedó inconcluso. Es necesario repensarlo, rediseñarlo y adaptarlo a las condiciones actuales del mercado y de la región.
En ese sentido, considero que el proyecto debe evolucionar hacia un esquema productivo acorde a la demanda regional, más eficiente y sostenible en el tiempo.
Un polo de servicios para la industria energética
La potencialidad de Potasio Río Colorado no se limita únicamente a la producción de potasio. Existe una oportunidad mucho más amplia que debemos aprovechar.
No solamente a través del rediseño del proyecto original para poder tener una producción acorde a la demanda de la región, sino también porque es la oportunidad para generar un polo de servicios para todas aquellas empresas petroleras que están en la zona.
Este enfoque permite pensar a Malargüe como un nodo estratégico, capaz de articular minería, energía y servicios industriales en un mismo ecosistema productivo.
Integración con Vaca Muerta
Uno de los aspectos más relevantes es la posibilidad de vincular este proyecto con el desarrollo de Vaca Muerta, particularmente en su expansión hacia el sur mendocino.
El proyecto de Potasio Río Colorado debe convertirse en una plataforma no solamente para reeditar la producción de potasio sino este polo de servicios petroleros y poder tener una actividad que le permita a Malargüe tener un parque industrial para toda la zona de la lengua norte de Vaca Muerta.
Este planteo no es menor: implica posicionar a Malargüe dentro de una de las dinámicas productivas más importantes del país.
Una decisión clave para el futuro de Mendoza
El debate en torno al traspaso del proyecto a la provincia abre una instancia clave. Tenemos la posibilidad de transformar lo que fue una inversión inconclusa en una política de desarrollo concreta.
Estoy convencido de que, con una planificación adecuada y una visión estratégica, Potasio Río Colorado puede convertirse en un motor de crecimiento para Malargüe y para todo el sur mendocino.
No se trata solo de reactivar un proyecto, sino de construir una nueva etapa productiva para la provincia.
Esta visita se enmarca en el análisis del traspaso de acciones de Potasio Río Colorado a la Provincia, proceso que se inició la semana pasada cuando el Poder Ejecutivo remitió el proyecto a la Cámara Baja, a la vez que hizo entrega a las autoridades legislativas, de una copia para cada legislador de este contrato que ya cuenta con todas las aprobaciones ambientales y legales. Luego, comenzó el análisis en el plenario de comisiones para después emprender el regreso de los legisladores a la ciudad de Mendoza.





