En esta nota te cuento mi recorrido por la mina Veladero, en la provincia de San Juan, donde pude recorrer una de las operaciones mineras más importantes del país y observar de primera mano cómo funciona un proyecto de estas características en plena cordillera de los Andes.
Junto a una delegación de la Comisión de Minería del Colegio de Abogados de Mendoza, realizamos una visita institucional. Es una experiencia que permite entender, en terreno, cómo opera una industria que muchas veces se discute desde la distancia.
Un viaje que ya anticipa la complejidad
Hablar de Veladero es también hablar del camino para llegar. Son aproximadamente siete horas de viaje desde la ciudad de San Juan, más de la mitad por camino minero, en ascenso constante y en condiciones exigentes.
Para quienes no están habituados a la altura, el recorrido implica hidratación permanente y controles médicos. De hecho, durante toda la travesía fuimos acompañados por personal de salud de la mina, que monitorea a cada integrante de la delegación.
El primer punto de parada es Amarillo, el campamento que originalmente formaba parte del proyecto Lama —hoy detenido—, donde se realizan los controles de salud necesarios para continuar hacia el yacimiento.
A 5.000 metros, donde comienza la producción
Desde allí, en vehículos 4×4 especialmente preparados, se accede al corazón de la operación: el rajo minero, ubicado prácticamente en la frontera con Chile, a unos 5.000 metros sobre el nivel del mar.
En ese punto se desarrollan actualmente distintas fases del proyecto. Hoy, la mayor parte de la producción proviene de la denominada fase 6, aunque en paralelo se avanza sobre otras áreas que serán explotadas en los próximos años.
Además, según explicaron desde Operaciones Mina, continúa la exploración en zonas cercanas al rajo con el objetivo de extender la vida útil del yacimiento más allá de 2031, que es la proyección actual.
Cómo funciona una mina de oro en la práctica
Una de las partes más relevantes del recorrido fue poder observar, paso a paso, el proceso productivo. El circuito comienza en la propia mina, donde se extrae el material que luego es trasladado para su procesamiento. Allí entra en juego una segunda etapa clave: la trituración, donde la roca se reduce de tamaño para facilitar la extracción del mineral.
Luego, el proceso continúa en el valle de lixiviación, uno de los puntos más sensibles y también más ilustrativos para entender cómo se obtiene el oro.
Se trata de un amplio espacio especialmente acondicionado e impermeabilizado, donde el material triturado se apila sobre una superficie preparada para evitar filtraciones. Sobre esa “pila” se aplica una solución cianurada mediante un sistema muy similar al riego por goteo que se utiliza en la agricultura.
Ese líquido percola a través del material, capturando el oro, y es luego recolectado en la base para ser bombeado hacia la planta de procesos, donde se separan los distintos elementos.
Un aspecto central es que el sistema funciona en circuito cerrado: la solución se reutiliza de manera permanente, lo que permite optimizar recursos y reducir pérdidas.
La pileta donde se realiza este proceso tiene una capacidad de aproximadamente 600 mil metros cúbicos, lo que da una idea de la escala de la operación.
Tecnología, logística y trabajo en condiciones extremas
La recorrida también incluyó el taller de los camiones fuera de ruta, equipos de dimensiones extraordinarias que son clave para el movimiento de material dentro de la mina.
Todo el sistema productivo funciona en condiciones extremas, lo que exige altos estándares de mantenimiento, seguridad y logística.
Actualmente, la operación involucra a más de 4.000 trabajadores entre personal directo y contratistas, organizados en turnos rotativos —principalmente de 14 días de trabajo por 14 de descanso—. Un dato relevante es que el 90% de los trabajadores son sanjuaninos, y una parte significativa pertenece a los departamentos cercanos como Iglesia y Jáchal.
Ver para entender mejor el debate
Recorrer Veladero permite salir de la discusión abstracta y entender, con datos concretos, cómo funciona la minería moderna.
Es una actividad compleja, que requiere controles estrictos, tecnología y una organización muy precisa. Pero también es una actividad que genera empleo, desarrollo y encadenamientos productivos en zonas donde no abundan las alternativas.
Este tipo de experiencias resultan fundamentales para poder discutir con mayor información y menos prejuicios.
Una discusión que Mendoza debe dar
Estoy convencido de que Mendoza necesita dar un debate serio sobre su desarrollo productivo.
No se trata de trasladar modelos de manera automática, sino de entender cómo funcionan, qué exigencias implican y qué oportunidades pueden generar si se los adapta correctamente.
La experiencia en Veladero deja una enseñanza clara: cuando se ve en primera persona, la discusión cambia.
Y es desde ese lugar —con información, con conocimiento y con responsabilidad— desde donde debemos pensar el futuro productivo de la provincia.

